Estaba ahí, tan pacífico, tan místico.
Sus ojos rasgados, ligeramente enrojecidos por la hierba.
Su sonrisa con sus destellos de metal.
Su cara de niño y su risa, su risa me mataba.
Caminaba dejando una estela de drogas y descontrol, con una mezcla de paz inusual.
Su sonrisa, ¡joder!, su sonrisa, sus ojos, sus manos, su piel, me invitaban primero a viajar...y luego a pecar.
Sip, fin de semana completamente INSANO, fui a un recital con Panteón Rococó, La Maldita Vecindad, Kinky, Los amigos invisibles y Los Bunkers. Drogas, alocohol, personas desnudas, no, no, no, genial.
Si no conocen esos grupos, creo que vale la pena escucharlos, bueno, a Panteón, a la Maldita y a Kinky, los otros dos no me acaban de convencer.
¡A la mierda los chicos! Contradictorio, pero si, A la mierda tú, tú y tú también. (Vosotros no, son de las pocas cosas por las que seguir, os amo infinito ;))
Ésto fue lo último que escribiré para un chico, para aquel que volvió de mi verano pasado, aquel chico tan tan asdadas♥ aquel chico con las mejores pompis que he tocado :$
Por cierto, trabajando en cambio de look del blog.
Un último favor, si me sigues, coméntame ¿vale?
Tema en proceso de composición, sean pacientes, creo que ya he escrito demasiado.